Todo empezó una noche de las tantas en el piso viendo Buenafuente, cuando aparece un anuncio ‘Buscamos público de granada, apúntate en esta Web’ así que sin pensármelo mucho me inscribí con todos mis datos en atrápalo.com (Nombre, apellidos, edad, teléfono, DNI y número de personas que vendrían conmigo) Al poco tiempo, me llamaron por teléfono para confirmar la cita sin más requisitos que ser mayor de edad, no haber ido al programa antes y enviar un mail con nombre, DNI y edad de todos los que íbamos.
El miércoles 7 de madrugada, concretamente a las 4:00 debíamos estar en la rotonda de Neptuno, sobre las 4:30 llegó el autobús a Neptuno (frente a la MyWest) entre una cosa y otra salimos sobre las 5 de la madrugada con destino a Barcelona. Entre chistes y risas iniciamos el largo viaje, aunque fuimos poco los que aguantamos sin dormirnos nada más iniciado el camino. La primera parada tardó en llegar, recuerdo que hubo más de uno que tenía ganas de Orinar, perdón, ‘mear’ y al no haber baño en el bus, ni ganas por parte del conductor de parar hasta llegar a Murcia, digamos que más de una botella vacía de cocacola apareció medio llena de una sustancia amarillenta y no era cerveza jajaja. Teóricamente no se podía ni comer ni beber (sólo agua) dentro del autobús, pero el tinto de verano (en algunos momentos menos frió de lo normal) no faltó.
La segunda parada fue en otra área de servicio de Sagunto (Valencia) daba gusto salir del bus y ser recibido por el inconfundible olor del mar. Ya la tercera parada, después de unas 10 horas de viaje, no recuerdo concretamente el lugar, pero al menos a mi me reconfortaba saber por parte del coordinador ‘Joan’ que en una hora llegaríamos a Barcelona. Una vez en Barcelona, como parecía que habíamos adelantado algo de tiempo, nos dejaron en el ‘Camp Nou’ para hacer los que quisiéramos, visité la tienda oficial del BarÇa y los servicios de un Pans&Company cercano, podíamos entrar al estadio pero la idea de pagar 10 € para oler el césped y ver ‘una copa de Europa, sólo una’ jajaja (Soy del Madrid, que le voy ha hacer) no me atraía mucho la idea, calculo que serían las 6 de la tarde.
Tras esa hora, en la que poco había que ver, volvimos a coger el bus que nos dejaría en un hotel, en la que nos habilitaron una sala con sillas muy bonitas (un tanto incómodas) y derecho a dos consumiciones gratis de cerveza o refrescos (cubatas no había, pero ya nos encargamos de surtirnos de tinto con antelación) Para mi sorpresa, al subir por una escalera para llegar a los servicios había otra sala bastante amplia con unos sofás mucho más cómodos que los sillas de abajo.
Sigue.... Mira la 2ª Parte



Los comentarios están cerrados